Nunca se como empezar, prefiero que empieze el otro. Soy dificil de escuchar y a veces me transformo en un témpano de hielo; pero la clave es saber descongelarme. Soy felíz cuando estoy con amigos o cuando tengo un tiempo sola para pensar en mi vida. Planeo todo lo que puedo, para no dejar nada a las manos del destino. No creo en los finales felices, por lo tanto intento disfrutar el cuento mientras dure.

30 jul 2010

Son algunas de mis manías, pero supongo que aprendí a convivir con ellas o que ellas se amoldaron a mí. También creo que nacieron por necesidades íntimas: de no olvidar, de no hablar de más, de no quedarme callada, de no repetir vestuario, de tomar consciencia, pero por sobre todas las cosas de recordar. Aunque muchas miles de veces hubiese pagado para olvidar.